El 26 de septiembre tienes una cita con TU historia.

¿Sientes que ha llegado el momento? ¿Quieres un cambio en tu carrera profesional?

¿Te has planteado montarte por tu cuenta, aprovechando tus años de experiencia? Quizá quieras un cambio radical en tu trayectoria profesional: dejar tus años de abogacía para montar un hotel con encanto (substituye “abogacía” y “hotel con encanto” según te convenga). A lo mejor lo que te mueve es saltar a una nueva empresa en un puesto con más responsabilidad. Puede que te notes atrapado en tu día a día como Bill Murray en el día de la marmota. Sea cual sea tu motivación, parece que hace un tiempo que le das vueltas a cómo concretar ese cambio.

Estas vueltas, algunas veces, no clarifican el futuro y te sumergen en un mar de dudas y miedos:

¿por dónde empiezo?

¿qué pasa si fracaso?

No quiero defraudar a quién ha confiado en mí…

A lo mejor no estoy a la altura…


¿Cómo voy a dar el salto si tengo unas responsabilidades familiares?

¿Cómo voy a vender si yo nunca he sido vendedor?

No tengo ni idea de gestionar una empresa

¿Por qué cambiar si lo que tengo ahora no está tan mal…

Te damos la bienvenida al club. Esto nos pasa a todas las personas que iniciamos un cambio vital de esta importancia. Emprender este viaje de cambio es como subirte a una permanente montaña rusa emocional con sus subidas y sus bajadas. Marearse es normal. También lo es preguntarte que quién te mandó meterte en semejante lío.

 

¿Y cómo acostumbramos a responder ante esta centrifugadora emocional? Pues de una manera de lo más humana: protegiéndonos.

Activamos todos los recursos para amortiguar el impacto emocional y social que nos provoca un cambio de esta magnitud. Significa darle alas a nuestro máximo defensor: a eso que llaman…Nuestros sesgos de confirmación. Ponemos foco en aquello que favorece o refuerza nuestras propias creencias. Al resto de información: que le vaya bonito, pero que a mí no me moleste… A pesar de hacernos sentir confortables, el sesgo de confirmación se cobra una víctima: la escucha. Pasamos a ser sordos como una tapia de aquello que nos confronta o no nos interesa. A Don Quijote le hubiese ido muy bien escuchar a su buen Sancho Panza. Son molinos, te pongas como te pongas.

 

En esta próxima sesión de ConectándoNOS que celebraremos el próximo día 26 de septiembre en Madrid,  tendrás oportunidad de trabajar el antídoto para pararle los pies a esos sesgos de confirmación: DARTE CUENTA.

Darte cuenta de tus puntos fuertes (que los tienes). De tus puntos débiles (que también los tienes). Y lo más importante, darte cuenta que es posible.

Darte cuenta de que lo que no son cuentas son cuentos.

Darte cuenta que, al final,… Lo que realmente cuenta es… EL VIAJE.

Si quieres asistir a un viaje único… Apúntate a CONECTÁNDONOS 2 en Madrid. ¡Te esperamos!