¿Qué porcentaje de tu tiempo lo dedicas a conversar?

Si incluyes llamadas telefónicas, mensajes, correos electrónicos ¿A cuánto asciende?

Pasamos muchas horas conversando y sin embargo ¿quién nos ha enseñado?

Podemos hablar, transmitir mensajes e ideas y que las cosas no cambien.

Influir significa impactar, tener efecto en otras personas, que nos digan que SI, que nos busquen para pedirnos opinión y/o ayuda.

Con una conversación poderosa influimos en el espacio de posibilidades que se abre para los dos y también en el vínculo que existe entre nosotros.

Para influir hay primero un trabajo interno que hacer, una primera conversación que es contigo, que tiene que ver con las barreras que tú mismo te estás poniendo.

Aquí van algunas claves:

  1. Date permiso: Adiós a las creencias basura de “quien soy yo para…” “no soy suficiente”. Tienes derecho a pedir, a ofrecer, a opinar igual que los demás lo tienen. Tu punto de vista es único, tú eres único.
  2. Confía en ti: Mira tus fortalezas, seguro que tienes mucho que ofrecer al mundo.
  3. Muéstrate auténtico: Conecta desde lo que eres, la sinceridad alimenta la confianza, también la auto confianza cuando te muestras en coherencia (cuando dices lo que piensas y haces lo que dices) sin caer en el sincericidio.
  4. Pierde el miedo al No: Influir no necesariamente es convencer, puedo influir y recibir un No. La mayoría de las veces el NO es a tu propuesta no a ti. Míralo como una oportunidad para entender mejor al otro y mejorar tu oferta. (Dicen que nadie te dará más de 5 😉

Una vez que superamos nuestras barreras es hora de ponerse en acción y ¿cómo lo hacemos? Pues normalmente pensándonos muy bien lo que vamos a decir, escribiendo nuestros argumentos, eligiendo el “modelito” que te vas a poner etc. Eso está muy bien, si bien mi propuesta es cambiar el orden…. ¡PRIMERO INDAGA!

  1. Cambia el chip: prepara tus preguntas antes que tus respuestas
  2. Recopila toda la información que tengas sobre tu persona/audiencia. ¿Quiénes es? ¿De dónde viene? ¿Cuál es su historia?
  3. Lánzate a preguntar en qué momento está: ¿Qué le preocupa? ¿Qué le importa? ¿Cuáles son sus prioridades ahora?
  4. Hazlo de VERDAD, suelta tu objetivo, déjalo a un lado mientras preguntas, interésate de manera genuina, y … si no lo sientes, no lo hagas, porque estarás alimentando la desconfianza, la manipulación se huele!

Hasta aquí parece que no hemos avanzado en esto de la influencia, si bien, las preguntas poderosas que generan reflexión, una escucha profunda y genuina te harán ser una persona con la que querer estar. ¡Ya estás influyendo!

Y por supuesto habrá un momento para que el foco se gire hacia ti, donde lo que quieres es ser escuchado y donde toca tomar las riendas de la conversación para mostrarte:

  1. Eres co respondable de que te escuchen, así que asegúrate de que lo hacen. Espera a que haya silencio para hablar, no lo hagas si la otra persona está manejando el teléfono o el ordenador, haz una pausa y un silencio que anuncie que vienes, y que lo que viene merece la pena ser escuchado.
  2. Comparte tu inquietud, no solo tu petición o tu oferta sino la inquietud de fondo, ¿de qué se va a hacer cargo? ¿cuál es el propósito más profundo?¿Porqué esto es importante para ti? ¿Qué aportará?
  3. Muestra el beneficio que tendrá tu propuesta para tu persona, hazle ver en qué contribuirá a sus retos, de qué necesidades se hará cargo, cómo el SI a tu propuesta es también un SI para él o ella.
  4. La ley del equilibrio funciona, el clásico ganar ganar es para mi una clave.

Creo que era San Ignacio de Loyola el que decía “Empieza por la suya para salirte con la tuya”… con su permiso yo diría “Empieza con la suya para salirte con la de los dos”.

Apúntate al taller de ConectándoNOS con la comunicación que Sofía impartirá el próximo 23 de noviembre pinchando aquí.