SOMOS HUMANOS Y COMO TAL NOS RELACIONAMOS ¡ES NORMAL QUE SURJAN CONFLICTOS!

Imaginemos una cuerda. Ahora añadamos a dos personas en cada uno de sus lados. ¿Qué pasa si tiran en direcciones opuestas? Se genera una tensión. Un conflicto es esa tensión entre dos extremos.

Tensión cuerda conflictos

Hoy en día, es muy probable que pases más tiempo en el trabajo que en casa. Es normal que surjan roces con los compañeros, jefes, proveedores… los conflictos laborales existen. Y es que todos somos humanos. Es un desafío al que nos enfrentamos cotidianamente.

Es imposible evitar los problemas y dificultades en la familia, en el trabajo y en la vida en general. Tenemos problemas y dificultades interpersonales porque está en nuestra naturaleza.  Estamos condicionados por nuestras necesidades, miedos, egoísmos y enfados.

Pero… ¿pueden evitarse?

Es imposible elegir si tener o no un conflicto. Sólo podemos elegir cómo responder ante él, cómo gestionarlo.

Resolver un conflicto no es fácil. El reto no está en eliminar el conflicto, sino en transformarlo. Cambiar el modo en que manejamos las diferencias más graves. En reemplazar la pelea y la violencia por procesos constructivos como la negociación, la democracia y la no violencia.

Y se puede ganar mucho si sabemos gestionarlos bien. Como dice Jorge Miralles, Alumni CEU:

“El conflicto no es más que una diferencia de opiniones, de intereses o de posturas frente a una situación. Si aprendemos a gestionarlos tenemos mucho que ganar” Jorge Miralles Andress

Lee el artículo completo de Jorge: EL “CONFLICT MANAGEMENT”, UNA EFICAZ HERRAMIENTA EN LA EMPRESA. A lo largo de su actividad profesional dirigiendo proyectos empresariales, ha tenido la oportunidad de conocer en profundidad el funcionamiento de la empresa, sus necesidades y dificultades. Jorge considera importante invertir tiempo y recursos en la gestión de conflictos tanto intra como inter empresariales.

5 cosas que deberíamos tener en cuenta para saber anticiparnos a un conflicto:

  1. Las dos verdades. Siempre hay una parte subjetiva en un conflicto. Yo puedo tener razón sobre algo, pero esa es MI verdad. No debemos descartar que el otro también tiene una verdad. SU verdad. Aprende a desarrollar la escucha y el respeto a los demás.Emociones conflictos
  2. Emociones. Las emociones conviven con nosotros. Podríamos intentar ignorarlas, pero no podemos evitar sus consecuencias. La emoción es la que nos impulsa a hacer las cosas. Por eso, lo primero que debemos hacer es PARAR y no juzgar. Hacernos conscientes de la emoción desde la que estamos actuando. Respira, cálmate, escúchate e identifica qué te mueve.
  3. Céntrate en los datos. Cuando abordes un desacuerdo, busca la manera de obtener datos y hechos concretos que demuestren que tu postura es la correcta. Te dará fiabilidad y una base sobre la que partir para defender tu opinión.
  4. Comunicación. El relacionarse con los demás constituye una parte imprescindible en el trabajo. Debes desarrollar tus dotes de asertividad, negociación y cooperación.
  5. Busca un plan conjunto. En el punto medio está la virtud, como decía Aristóteles. Buscad la manera, si es posible, de que se beneficien las dos partes. Recuerda que estás en el trabajo… ¿es posible que exista un objetivo común?

Aprender a resolver positivamente un conflicto hace que se mejoren las relaciones laborales, se obtengan soluciones creativas y se mejore el rendimiento.

No todos nos desenvolvemos de la misma manera cuando nos “enfrentamos” a un conflicto.

¿Cómo respondemos cuando “chocamos” con alguien?

En 1974 los psicólogos Kenneth Thomas y Raph Kilmann desarrollaron un modelo para el manejo de los conflictos. A pesar de tener más de 40 años se sigue aplicando. En él se explican las 5 formas que tenemos las personas de enfrentarnos ante un conflicto:

  • Competir: cuando mi único interés es que el problema se solucione de la manera que yo propongo.
  • Eludir: no se encara el problema, no se busca una solución. Simplemente se confía en que el problema se disuelva y desaparezca.
  • Acomodarse: en este caso, preferimos aceptar la solución del otro, aunque no nos satisfaga.
  • Compromiso: se busca una solución que satisfaga a los dos, aunque sea sólo en parte. Normalmente se renuncia a algo, pero las dos partes consideran que se llega a un acuerdo mejor que en los casos anteriores.
  • Colaborar: se intenta encontrar una solución que satisfaga en su totalidad los intereses de las dos partes. No existe esa idea de renuncia que hay en el compromiso pues los dos consiguen lo que buscan. Es la resolución más creativa y colaborativa.

Conflictos

Como habrás deducido, no hay una respuesta concreta correcta. Cada una de las cinco modalidades es útil en una situación determinada. Todos somos capaces de utilizar las cinco, sin embargo, empleamos algunas mejor que otras.

Todos tenemos una tendencia a la hora de enfrentarnos a los problemas. Hay personas más competitivas y otras que se acomodan más rápidamente a las posturas que los demás defienden.

Lo más inteligente será estudiar el conflicto y decidir qué actuación nos ayudará a solucionarlo. Tanto el problema en cuestión, como las emociones que nos afectan en esa situación.

Y tú… ¿cómo te enfrentas a los conflictos laborales?

 

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