SEGURAMENTE SI PIENSAS EN MOTIVACIÓN LABORAL, INMEDIATAMENTE LO ASOCIAS A UNA SUBIDA DE SUELO. PERO ¡OJO! ESTÁS MUY EQUIVOCADO.

Hagamos un pequeño experimento. No te llevará mucho tiempo. Piensa en un par de situaciones o acontecimientos en tu vida profesional en las que hayas experimentado una gran satisfacción…

Ahora piensa en otros dos que hayan producido insatisfacción.

¿Lo tienes? Ahora tómate unos minutos para reflexionar. Pero añadiendo un elemento. Asocia esas situaciones que te han venido a la mente con un factor, digamos, “determinante” que haya influido en cada acontecimiento. Como, por ejemplo: un jefe, el clima laboral (malo o bueno), tus compañeros, las condiciones de trabajo, el horario, la remuneración, el tipo de tareas, cumplimiento de objetivos. También factores como Reconocimiento, realización personal o desarrollo profesional, promoción… ¿Cuáles has detectado como los que más han influido?

Este mismo experimento lo realizó Frederick Herzberg en empresas de Pittsburg (EE.UU) para explicar mejor el comportamiento de las personas en situaciones de trabajo. De este estudio sacó una conclusión tan interesante como cierta.

Además del sueldo, existen otros factores muy importantes que hacen que un trabajador esté ilusionado o motivado y se involucre más en su trabajo.

LA TEORÍA DE LOS DOS FACTORES

Frederick Herzberg plantea la existencia de dos factores que orientan el comportamiento de las personas… y son muy lógicos:

  • La insatisfacción.
  • La satisfacción

MotivaciónA la insatisfacción, van asociados a su vez, Factores higiénicos o factores externos. Son factores sobre los que no podemos influir. No los elegimos. Como nuestro jefe, compañeros, oficina, puesto de trabajo… No tienen que ver conmigo o con nuestro rendimiento. Como esas condiciones son administradas y decididas por la empresa, los factores higiénicos están fuera del control de las personas. No proporcionan satisfacción. Y suelen costar dinero. Cuando están presentes, no producen satisfacción. Pero cuando faltan o son negativos, generan insatisfacción.

MotivaciónA la satisfacción, en cambio, asocia los Factores motivacionales o internos. Estos sí que tienen que ver conmigo. Con mi desempeño, mi desarrollo. Se produce cuando el empleado siente que la profesión desempeñada es vocacional, lo que conlleva a elementos como el aprendizaje, el autodesarrollo, los logros, el reconocimiento, la independencia, la satisfacción personal…

Por esta razón, los factores motivacionales están bajo nuestro control. Podemos influir en ellos. Son los que más satisfacción generan.

Y SUELEN SER GRATIS.

Los profesionales tienen cada vez más claro que, una vez cubiertas unas necesidades básicas, ganar más, no es vivir mejor.

¿CÓMO MOTIVAR?

Creando un espacio donde se escuchen y se cumplan con las necesidades más básicas de los empleados. Conoce a tu equipo. Habla, pregunta, escucha. Obviamente, cada persona pone el acento en su factor motivacional particular:

Motivación

  • Una buena relación con los compañeros
  • El RECONOCIMIENTO (suele ser el factor más valorado). Un GRACIAS
  • Asignación de tareas cada vez más retadoras
  • Implicación en la planificación o generación de objetivos
  • La autonomía
  • Un plan de formación que le permita el desarrollo profesional
  • La seguridad, flexibilidad, conciliación

La mentalidad clásica corporativa venía marcada por el dinero. Nada como un bonus o un aumento de sueldo para tener contentos a mis trabajadores. Sin embargo, esta tendencia ha dejado de ser válida, ya que otros factores (los motivacionales) empiezan a cobrar mucha más importancia.

Las empresas están formadas por personas y cuanto más motivadas estén esas personas, mejor será su rendimiento. En consecuencia, mayor será su compromiso con la empresa. Esto influye a la larga en los resultados de la organización. Un equipo de trabajo feliz aumenta su rendimiento y productividad.

Y a ti… ¿qué es lo que te motiva en tu trabajo? ¿Sabes motivar a tu equipo?